EL TIEMPO es polvo de estrellas

Reducir costes es fácil. Tris, tras y ya está, pero no estamos tan seguros de que eso sea lo más conveniente. Lo interesante es saber cortar generando valor que no es lo mismo que cortar lo que no genere valor (esto último hay que hacerlo siempre). Cuando se podan los árboles se concentran las energías de la planta en una dirección determinada. Esto es más que simplemente cortar.

Ahorrar 15.000 millones de euros a base de reducir sueldos y de retrasar inversiones no es más que reconocer la incapacidad de gestionar. Reducir sueldos, para empezar, implica anular las motivaciones y las ilusiones necesarias para luego crecer. Sería como cortar el árbol de raíz y no las ramas que distraen las energías productivas. El sueldo tiene que cumplir dos condiciones básicas, primera: ha de estar ligado al esfuerzo y a los resultados; segunda: tiene que ser “de mercado”. Desviarse de aquí es alimentar un problema que un día u otro explotará. Lo de retrasar inversiones no es más que posponer el bienestar. ¡Ustedes mismos!

Como criticar sin sugerir alternativas no es correcto vamos a identificar algo que sí que hay que hacer y con urgencia. Las administraciones (la central más las autonómicas) tienen un gasto corriente anual (sin contar sueldos ni amortización) de 55.000 millones de euros. Todos sabemos el derroche que hay en esta cifra. Seguro que en la gestión de esa partida hay en lo que ahorrar. Seguro que hay muchos excesos, opulencias y favores escondidos. Tenemos otra sugerencia o, mejor dicho, pregunta: ¿seguro que de los gastos militares en los que se está incurriendo están exentos de excesos?

¿Somos los únicos que pensamos así? Por un lado hay que fijarse en los excesos incurridos y que hay que volver a poner en la senda del sentido común y, por otro, hay que fijarse en las oportunidades de futuro. Esto no es simplemente cortar. Esto es gestionar y buscar nuevas alternativas de crecimiento. Esto es generar valor añadido y no hundir motivaciones ni frustrar energías. Y no nos metemos en política.

En las empresas, tanto en las grandes como en las pequeñas, siempre hay alguien que se fija en que los gastos no se salgan de lo que antes hemos llamado “sentido común” y que los sueldos proporcionen ese punto de justicia y de energía que “generen valor”. Lo malo es cuando “de golpe” se nos hunden las ventas y todos los esfuerzos son pocos para poder mantener la nave a flote. Cuando eso ocurre es evidente que nos han cazado con el pie cambiado. En esos momentos todos nuestros errores de gestión y excesos incurridos se convierten en lastre.

Uno de los excesos más significativos es el tiempo. Un dato: un minuto de tiempo perdido por un asalariado normal está en el orden de los 20 céntimos de euro (coste empresa). Si quieren ahorrar costes generando valor piensen en los tiempos perdidos por las personas de su organización haciendo excesos o cosas innecesarias. 15 minutos de tiempo perdido por 10 personas equivalen a 30 euros. ¡Hagan números!

No queremos utilizar el tan manido “el tiempo es oro” pero, si conseguimos reducir los excesos (de todo tipo) y lo inútil e innecesario de nuestras organizaciones estaremos construyendo “valor añadido”. Nosotros seguimos creyendo que el esfuerzo continuo, bien dirigido y coordinado se convierte en polvo de estrellas.

Juan Carlos Estorach   &   Joaquim Esquirol

Gestión por Procesos

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KISS: “Keep it simple stupid”

La cultura sajona, a menudo, utiliza los acrónimos para conseguir impacto en la comunicación de conceptos simples. El título es uno de ellos: KISS (beso en inglés), en la literatura de autoayuda, es el acrónimo de “Keep it simple stupid” (hazlo simple, idiota). Nosotros, en castellano tenemos el “si bueno y breve, dos veces bueno” y no insultamos. Hay que reconocer que esto de los acrónimos es más contundente. ¿Quién no recuerda, y aprecia, un beso?

Aquí nos da por lo jocoso y a reírnos de nosotros mismos. Utilizamos los acrónimos conocidos para jugar con ellos. Desde nuestra niñez sabemos varios significados de RENFE, SEAT y de la NBA. Les remito a google para que los investiguen un poquito y encuentren otros igual de ocurrentes.

Otros, malabaristas de las palabras, encuentran acrónimos de conceptos profundos. TEAM (equipo en inglés) lo he encontrado deletreado así: Together Everyone Achieves More (juntos conseguimos más individualmente). Bonito, ¿no? Pensamos que sería bonito buscar las palabras adecuadas para deletrear cosas tan profundas como: ESFUERZO, HUMILDAD, TRABAJO, ÉXITO. Tras mucha búsqueda lo único que hemos podido encontrar es el significado de una frase hecha: “vivir como un CURA”, siendo CURA el acrónimo de Cómodamente Ubicado Rehuyendo Actividades. Muchas organizaciones tienen de estos y es conocida su habilidad de enquistarse, pasar desapercibidos y multiplicarse poquito a poco. Por cierto, el sacerdocio es una vocación muy loable y que realiza, cuando les dejan, verdaderas hazañas en nuestra comunidad.

Volviendo con los CURAS, no los sacerdotes, les puedo recordar un consejo de Confucio (no es broma):

Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estás peor que antes.

Nosotros mientras buscamos la mejor combinación para deletrear PROCESOS (es lo nuestro, ya lo saben), les hacemos una reflexión para estos momentos difíciles de la economía europea: mantengan la vista al frente puesta en el medio y largo plazo y ojo avizor para anticiparse a los cambios del entorno. Si lo hacen solos tardarán más que si lo hacen en equipo (no se olviden del TEAM), y si lo hacen KISS, mucho mejor.

Juan Carlos Estorach   &   Joaquim Esquirol

Gestión por Procesos